El 14 de marzo se celebra el Día Mundial de la Endometriosis, una fecha para concienciar sobre una enfermedad que afecta al 10% de las mujeres en el mundo. A pesar de su frecuencia, el diagnóstico suele retrasarse debido a la falta de información y a la normalización de sus síntomas como parte del ciclo menstrual.
La endometriosis ocurre cuando el tejido endometrial crece fuera del útero, provocando inflamación, dolor y lesiones. El síntoma más común es el dolor menstrual intenso, aunque también pueden presentarse dolor pélvico, problemas digestivos o sangre en la orina. El diagnóstico definitivo se realiza mediante laparoscopia.
Con el aumento de los ciclos menstruales más largos, la enfermedad se ha vuelto más evidente. Aunque benigna, puede generar complicaciones graves como dificultad para concebir o afectar órganos cercanos. Por eso, es crucial visibilizarla, reconocer sus síntomas y promover su detección temprana para mejorar la calidad de vida de quienes la padecen.



