El 7 de marzo de 2025 quedó marcado en la memoria de Bahía Blanca. En apenas ocho horas cayeron casi 400 milímetros de lluvia, provocando una de las inundaciones más graves de la historia reciente de la ciudad.
Las calles se transformaron en ríos, numerosos barrios quedaron bajo el agua y muchas familias debieron ser asistidas en medio de una emergencia que dejó pérdidas humanas y materiales.
A un año de aquel día, las huellas aún permanecen en la ciudad y en su gente.
La fecha recuerda no solo la tragedia, sino también la solidaridad de vecinos e instituciones que se unieron para enfrentar la crisis y comenzar la reconstrucción.



