Desde hoy y hasta el 26 de febrero, en dependencias del Tribunal Oral Criminal N.º 1, se realiza el juicio oral y público para analizar la conducta de Fiorella Belén Damiani por el delito de falso testimonio agravado por darse en causa criminal en perjuicio de dos inculpados.
La denunciante ratificó lo que había denunciado en tres oportunidades en sede fiscal y realizó una ampliación de los hechos.
Fernando Pereyra y Joaquín Álvarez fueron los acusados por Damiani quienes antes de ingresar al juicio dialogaron con la prensa refiriendo que están muy motivados y con expectativas, “es un día que venimos soñando, hace casi 10 años, por lo que confiamos en el tribunal que va a dictar una sentencia ejemplar para que la imputada cumpla con años de cárcel el delito que se le acusa”.
Señalaron que se transitó con mucho dolor y secuelas, ya que han sido dañados no solo ellos sino también su núcleo íntimo, a tal punto que han buscado ayuda en profesionales para transitar el periodo.
“Lo más duro no fue estar en el calabozo, sino el después, la condena social, ya que nosotros éramos culpables por toda la sociedad y demostrarles que puedan confiar en nuestra palabra y que no era así se nos hizo muy difícil”, afirmó.
Resaltó además que sufrieron amenazas, ataques y persecuciones, “nos escriben por redes sociales y nos amenazan”.
Aseguró que es un momento clave para dar cuenta y tener la justicia necesaria no solo por nosotros sino también por aquellos que han sido mal juzgados y no han tenido pruebas para demostrarlo como lo hicieron ellos.
Contó que el abogado les dijo que era difícil llegar a esta instancia, ambos se encuentran con esperanzas ante el fallo de falso testimonio por una mujer que los acusó de abuso.
“Ya habíamos tenido encuentros con Damiani y no había pasado nada”, concluyó.




