La histórica fabricante de neumáticos Fate anunció este martes el cierre definitivo de su planta industrial en Virreyes, partido de San Fernando, y el despido de 920 trabajadores, poniendo fin a más de ocho décadas de producción en la Argentina. La decisión se conoció de manera abrupta: los empleados se enteraron del cierre al llegar a la fábrica y encontrarse con un cartel que informaba el cese total de actividades.
Según confirmaron fuentes gremiales, en el interior de la planta permanecen trabajadores y al menos un delegado, mientras se desarrollan conversaciones informales en un clima de fuerte tensión e incertidumbre. El cierre deja paralizada una de las principales plantas del sector y abre un conflicto laboral de alto impacto, tanto por la magnitud de los despidos como por el modo en que fue comunicada la medida.
La situación frente a la fábrica de Fate se agravó en las últimas horas, cuando un grupo de personas comenzó a saltar el alambrado perimetral con la intención de ingresar al predio.
El intento se produjo mientras ya hay trabajadores dentro de la planta, en el marco de la protesta por el cierre y los despidos, lo que incrementó la tensión en la zona y activó un mayor despliegue policial tanto en el interior como en los alrededores del establecimiento.




