Días atrás el Intendente Federico Susbielles firmó el decreto que otorga en comodato a la Provincia, el espacio físico para que el Servicio de Emergencias 911 vuelva a tener su centro de atención en Bahía Blanca.
La decisión del jefe comunal surge luego de que el expediente que establecía otorgarle en comodato al Servicio de Atención de Emergencias un espacio en el edificio de la ex terminal Ómnibus, no fuese tratado en el Honorable Concejo Deliberante durante el período de sesiones ordinarias.
Frente a esa falta de avance, ante el receso del cuerpo, el intendente firmó el decreto que habilita que la Central de Emergencias funcione en dependencias municipales.
Federico Montero, Subsecretario de Fiscalización y Control Policial en el Ministerio de Seguridad de la prov. de Bs. As con respecto a esta decisión tomada por el jefe comunal señaló que el intendente lo llamó para firmar el comodato de un inmueble para emplazar el 911 en la ciudad, “es una decisión política marcada, porque fue una de las promesas de campaña”.
Admitió además que era un recurso que no tendría que haberse ido de Bahía Blanca y que gracias al apoyo de la provincia y el municipio se logró reestablecer, “significa para nosotros un abordaje integral de la recepción de las emergencias, donde estará también las cámaras del CeUM, con un conocimiento de la ciudad, mapas de abordaje para derivar los recursos, es un salto de calidad”.
En cuanto a los recursos destacó que el municipio aporta la cesión de un inmueble de manera temporal por 10 años, el resto corre por cuenta del Ministerio de Seguridad de la provincia, que realizará el proceso de selección, gastos en sueldos para 75 cargos, “estuvimos seis meses discutiendo en el HCD si cedíamos un inmueble, nunca estuvo en discusión la llegada del 911”.
Aseguró que se están recibiendo muchas solicitudes, aunque será el municipio quien establecerá los ítems necesarios para poder anotarse.
Se recibirán los curriculums, se hará un psicofísico y técnico que correrá por parte de la provincia y cuando se tenga el personal se comenzará otro proceso de trabajar activamente en una de las centrales que tiene la provincia para ver cómo actúan ante una situación de estrés y presión que es la que tiene un operador del 911.
“En el momento en que se fue el 911 tuvimos un hecho que se cobró la vida de dos personas, perdimos una centralidad como ciudad que no se debería perder”, concluyó.




