Como se sabe, rige en Monte Hermoso una ordenanza que limita la presencia de mascotas a un espacio determinado de la playa.
En toda la zona denominada «exclusiva de baño», comprendida entre la bajada de calle Soldani al oeste y Villa Caballero al este —donde hay, además, cartelería que lo explicita— los veraneantes no deben ingresar con perros, en el horario de 10 a 20.
Sin embargo, pese a la difusión de dicha reglamentación sigue siendo muy frecuente la presencia de animales aún en sectores céntricos de la playa, lo que provoca la malestar de unos e indignación de otros.
«Si hay una ordenanza de que no se puede bajar con nuestras mascotas, que sea para todos igual», argumenta con razón una turista en las redes sociales, poniendo el foco en lo elemental de una disposición que busca establecer criterios para que sean cumplidos sin excepciones, como indica el sentido común. Caso contrario, valdría la pregunta ¿Qué pasa si todos deciden acceder con sus mascotas?.
El control para el cumplimiento de la medida corresponde a los inspectores de playa, aunque están presentes en mayor número en esta temporada (se los identifica con vestimenta gris y la inscripción de su rol en la espalda) no llegan en todos los casos a controlar oportunamente y sancionar a los infractores.
(Noticias Monte Hermoso)




