Las facturas de gas de los hogares argentinos tendrán un nuevo esquema a partir de 2026. A través de un decreto publicado este lunes en el Boletín Oficial, el Gobierno dispuso que el precio del servicio se pague de manera más pareja a lo largo de todo el año.
La medida apunta a suavizar los históricos aumentos que se generan en los meses de mayor consumo, cuando la demanda de gas se incrementa de manera significativa por el uso de calefacción en los hogares.
Según el texto oficial, el Estado empezará a implementar el Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), que introduce cambios en la forma en la que se calcula el precio que los usuarios pagan por el gas natural. El nuevo esquema busca distribuir el costo anual del servicio de manera más equilibrada, en lugar de concentrar los incrementos en un período puntual del año.
Cómo impacta en los usuarios
La principal diferencia se verá en las facturas. Con la nueva regulación, en vez de registrar subas pronunciadas durante los meses de invierno, el precio del gas se distribuirá mes a mes a partir de un valor anual promedio.
De esta manera, el monto a pagar será más estable a lo largo del año, ya que se tomará como referencia un precio anualizado, en lugar de aplicar los valores más altos únicamente en los meses fríos.
El nuevo esquema, sin embargo, no implica una baja en el monto total que pagan los usuarios ni una modificación en los niveles de consumo.
Tampoco se trata de un congelamiento tarifario ni de una alteración de los contratos vigentes. De hecho, el decreto mantiene sin cambios el Plan Gas.Ar y los acuerdos con las productoras, y se limita a redefinir el mecanismo de cálculo que impacta en la factura final de los hogares.
Qué parte de la factura cambia
Desde el punto de vista técnico, la medida se aplica sobre el precio del gas en el punto de ingreso al sistema de transporte (PIST), uno de los componentes centrales de la factura. Sin embargo, el monto que abonan los usuarios también incluye cargos por transporte, distribución e impuestos, que se seguirán rigiendo por los cuadros tarifarios vigentes.
En ese sentido, el esquema de precio anual uniforme no elimina las variaciones en el consumo, pero sí busca amortiguar el impacto que ese mayor uso tiene sobre el valor unitario del gas.
Bajo el nuevo sistema, el Estado podrá asumir parte del costo del gas en determinados momentos del año. La Secretaría de Energía será la encargada de definir el precio uniforme anual y de establecer los mecanismos de compensación a las productoras, de modo de preservar la cadena de pagos del sector.
Beneficios del nuevo esquema
Según fuentes oficiales, el objetivo es que los usuarios cuenten con mayor previsibilidad para planificar sus gastos en servicios públicos, sin enfrentar incrementos concentrados en un período corto de tiempo.
El régimen también se extiende al gas envasado y a otros combustibles alcanzados por el esquema de subsidios energéticos, siempre bajo el criterio de focalización definido por el Gobierno.
La medida no modifica los derechos de las empresas productoras de gas, que seguirán percibiendo el precio correspondiente según los contratos vigentes y el esquema del Plan Gas.Ar.
Tampoco se alteran las condiciones de abastecimiento ni el funcionamiento del mercado mayorista de gas. El decreto busca preservar la señal de precios del sector y garantizar la continuidad de la inversión y la producción.
El régimen entró en vigencia a partir de su publicación en el Boletín Oficial, pero su aplicación efectiva requerirá ajustes operativos en los sistemas de facturación de las distribuidoras.



