La policía y el personal de Fiscalización Municipal llevaron a cabo un operativo que resultó en la clausura de un local que funcionaba como after en Soler 532, con alrededor de 150 personas en su interior.
El cierre del establecimiento se produjo tras recibir varias denuncias por ruidos molestos y actividades fuera de lo permitido. Según fuentes oficiales, el local, que se había mudado recientemente y es operado por los mismos responsables de un espacio que anteriormente funcionaba en Estomba al 800, no contaba con la habilitación necesaria para realizar eventos nocturnos.
Durante el procedimiento, los inspectores verificaron la alta concurrencia de personas en el lugar y procedieron a desalojar a los presentes sin que se registraran incidentes. Además, el propietario del after se negó a permitir el acceso del personal municipal y no firmó el acta correspondiente.
El caso fue derivado al Juzgado de Faltas, que será el encargado de determinar las sanciones y medidas adicionales.



