Brasil se mantiene como uno de los destinos más elegidos por los turistas argentinos para las vacaciones de verano 2026, impulsado principalmente por una diferencia significativa en los costos en comparación con los destinos nacionales. Según datos de Booking, Florianópolis y Río de Janeiro encabezan las búsquedas de los viajeros argentinos, seguidos por Mar del Plata, Búzios y Bariloche.
Un informe reciente de la consultora Equilibra reveló que, en promedio, veranear en Argentina resulta ser un 62% más caro que hacerlo en el exterior, una brecha similar a la registrada el año pasado. El análisis compara paquetes completos para los meses de enero y febrero, que incluyen pasajes, alojamiento y traslados. De acuerdo con los datos, el costo promedio de unas vacaciones dentro del país es de u$s 300 diarios para dos personas, mientras que un viaje internacional promedia u$s 200 al día. En febrero, la diferencia se ajusta levemente, con precios de u$s 240 para destinos nacionales y u$s 180 en el exterior.
En la costa atlántica argentina, los precios han aumentado entre 5% y 10% en comparación con la temporada anterior, lo que ha hecho que varios destinos locales superen los costos de algunas alternativas internacionales. En Mar del Plata, el Colegio de Martilleros sugirió un incremento del 25% en los precios, mientras que en Pinamar, los alquileres semanales de departamentos de dos ambientes oscilan entre u$s 800 y u$s 1.800. En Cariló, una cabaña para cuatro personas parte de u$s 1.700, y en Costa Esmeralda, los valores de las propiedades alcanzan hasta u$s 10.000 por semana.
Con los precios más accesibles en destinos internacionales y una creciente competencia en el mercado turístico, la temporada de verano 2026 parece estar marcada por una fuerte preferencia de los argentinos por opciones fuera del país. Este fenómeno refuerza la tendencia de los últimos años, en la que Brasil y otros destinos internacionales continúan ganando terreno frente a los tradicionales destinos nacionales, especialmente en un contexto de alta inflación y costos crecientes en Argentina.



