Miguel Vidal y Marina Huentenao de Cáritas, brindaron esta mañana una conferencia de prensa donde dieron detalles del trabajo que vienen realizando en la ciudad, tras el temporal que azotó a la ciudad el pasado 7 de marzo, “Por un lado es una gratitud muy grande a todos los voluntarios, organizaciones, por un montón de cosas que han sucedido durante esta catástrofe donde se vio la cara de la solidaridad, ganas de colaborar, y fundamentalmente el entusiasmo por hacer que esto nos transforme y nos haga ser mejores, como dijo el Papa durante la pandemia. Fuimos trabajando a partir del 7 u 8 de marzo que empezó cuando tuvimos la catástrofe de la inundación, además lo que fuimos trabajando con la gente de la Cooperativa y otras organizaciones, lo que queremos dejar en claro es que junto con el Centro Comunitario San Roque y junto con la Red Solidaria que venimos trabajando hace muchos años y se suma la Cooperativa que se unió cuando fue el temporal del 16 de diciembre del 2023, sin la posibilidad y el trabajo en red, organizarnos en conjunto esto es imposible, tiene que quedar claro que es el trabajo de un montón de gente, organizaciones y disponibilidad para ser un granito de arena más”.
Además Vidal indicó como se organizaron ante tanta demanda, “Hicimos números y presentamos en la primera etapa de las inundaciones con la metodología de trabajo que realizamos, con un centro de distribución a diferentes instituciones, colegios, organizaciones no gubernamentales, iglesias católicas, evangélicas y aquellas familias organizadas que se sumaban ante la catástrofe que llevaban alimentos o venían a buscar ayudas para familias que ellos conocían y lo que les pedíamos ahí es que lleven para otras familias más”.
“Intentamos anotar algunos números, que creíamos en esta oportunidad poder dar una rendición de cuentas a toda la gente que colaboró. La premisa fue que todo lo que llegaba se repartía ese mismo día, como la zona norte no está en el centro de distribución de Cáritas, lo que hicimos fue abrir tres puntos más en la Iglesia Santísima Trinidad, Km 5 y articulamos con la sociedad de fomento de Cooperación y con la de Belgrano, así pudimos alcanzar más de 10 mil entregas de particulares en puerta y más de 512 pedidos que salieron para estas comunidades organizadas”, relató Huentenao.
También informó que muchas de las parroquias se vieron afectadas por la inundación, “Cáritas no es una institución que va puerta a puerta, sino que trabaja a través de la organización territorial que son las Cáritas parroquiales, las cuales muchas se vieron afectadas, al igual que los voluntarios, vinieron muchos vecinos que se acercaron a dar una mano, en función de todo eso fuimos articulando con el Centro Comunitario San Roque, todavía tenemos algunas cosas que se van a empezar a trabajar en esta segunda etapa”.
El trabajo que se realizó desde la institución trató de abarcar los puntos más solicitados por la gente que precisaba una ayuda, “Abrimos también roperos comunitarios, que fueron en algunos lugares, porque llegó tanta ropa, y algunas en condiciones que no eran las mejores por lo que tuvimos que clasificarlas, la cantidad de voluntarios y movilidad que tuvimos fue anotar a aquellos que tenían vehículos, sumando más de 101 personas con vehículos o camionetas. No se anotó la cantidad de camas que llegaban, que bajan de los camiones y se repartían afuera, sillas, cocinas, heladeras, roperos, que por ahí no hubo en todas las donaciones que llegaban, pero se ponían en la vereda y la gente venía y lo llevaba. Los colchones no dimos comprados, sino los que la gente había donado, es parte de lo que estuvimos trabajando. Agradecer a todas las personas cercanas que se sumaron del barrio, llevaban torta fritas para voluntarios y se vio mucha generosidad en ese centro, donde estuvimos trabajando por 12 días”.
Destacaron además la metodología de trabajo que se empleó teniendo en cuenta la situación particular de cada uno, “Hubo una atención directa con las personas que sufrieron la inundación, también atendimos a aquellas personas por el tejido social que sostenemos durante todo el año que también necesitaban una mano, y en una segunda etapa lo que vamos a hacer es trabajar con las organizaciones, las Cáritas parroquiales además de las organizaciones u ONG que venimos trabajando durante todo el año. También recordar que asistimos a 18 comedores con compra de carnes, pollo, carne picada y verduras para las ollas populares”.
En cuanto a cómo continuarán en la siguiente etapa, afirmó Miguel que “Hay dos etapas, primero lo que pasó de la asistencia directa que va a seguir estando, pero hay otra cuestión como gente que está pudiendo volver a su casa, pero no tienen donde guardar las cosas que les están dando y se le agrega el mantenerse día a día y que la casa esté en condiciones de ser habitada, ahí los equipos nuestros están viendo esas situaciones para ver como acompañar. Es un trabajo que vamos a ir haciendo en red con otras organizaciones para ver cómo resolver algunas situaciones que ya venimos acompañando. El equipo de vivienda que son de mejoramiento vienen acompañando 150 familias, que hay que ver que les pasó, si agregamos 300 no tenemos equipo para eso, lo mismo con economía social que acompaña a 60 productores”.
“La segunda etapa es la del relevamiento, algunas de las familias que nosotros acompañamos no fueron afectados y se sumaron como voluntarios, retomamos las reuniones de los proyectos de trabajo, en algún punto todos estamos atravesando esto, hay una tristeza por parte de todos. Queremos escuchar, ver y hacer el relevamiento necesario, mañana vamos a tener una reunión con los proyectos que acompañamos para realizar los formularios de los diferentes subsidios, intentamos seguir siendo lo más humanamente posible para acompañar y ayudar”, cerró Marina Huentenao, integrante de Cáritas Bahía Blanca.