Las lluvias del día domingo hicieron estragos nuevamente en una ciudad que todavía no logra sobreponerse de lo que dejó la inundación del pasado 7 de marzo.
En El Resero al 200, del barrio Avellaneda, la lluvia hizo que algunas calles que venían mal se volvieron a socavar y hundido por el agua.

En ese sector hay un caño pluvial que quedó al aire libre, a cielo abierto, y si bien está todo delimitado con cintas, no deja de ser peligroso.
No es el único barrio que tuvo estas consecuencias, lo mismo ocurrió por ejemplo en el barrio Stella Maris, donde una calle socavó y dejó al límite del derrumbe a las casas del sector.