La cuestión de la pirotecnia es de las mayores afectaciones para las mascotas, bien sabido es que muchas de ellas se pierden durante las fiestas para tratar de cubrirse de esos ruidos, Mariana Mestre de la Ong Cuatro Patas habló sobre esto, “Como todos los años mucha pirotecnia, muchos animales extraviados, para nosotros es todos los años lo mismo, a partir del 25 comenzamos a publicar y estar atentos a las redes para tratar de generar reencuentro de los animales que se pierden. Los grupos de vecinos de WhatsApp suben, hacer un recuento es muy difícil porque son muchos grupos y páginas”.
En cuanto a lo que fue la noche de Navidad dijo que “Se sintió mucho, hubo barrios que hasta las 3 o 4 de la madrugada seguían tirando petardos, al estar prohibidos por ordenanza no hay un control de saber cuánto se tiró, pero entre los grupos lo íbamos hablando, pero las personas que tenemos mascotas o personas con situaciones particulares que les afecta esto la pasamos muy mal porque estamos hasta la madrugada padeciendo o conteniendo al animal, a la persona, a los chicos con autismo”.
Afirmó además estar de acuerdo con las medidas que viene llevando a cabo el municipio, “El municipio está implementando acciones que me parecen interesante, pusieron en la plaza una cabina que con lentes de realidad virtual y sonido les hacen vivir a las personas lo que vive un animal o un ser sensible ante la pirotecnia y también están haciendo convenios con clubes, gremios, para evitar el uso de pirotecnia en los eventos”.
Sobre cómo afrontar lo que será el año nuevo, Mariana dio algunos consejos para tener en cuenta, “Siento que no somos empáticos, a pesar de que hay mucha información, seguimos sin empatizar con el otro y lamentablemente si bien hay una ordenanza no se cumple, hay lugares que venden de manera clandestina, con el peligro que implica también. Hay situaciones en las que el animal no vuelve o no se reencuentra con su familia porque no vuelve más o mueren, hay animales que sufren mucho esto, es difícil y triste, es perder a un miembro de nuestra familia. Pedimos que los tengan encerrados adentro de la casa, que tengan luz, ruido para poder bajar un poco la intensidad de los petardos, con compañía, lejos de ventanales. No hay que dopar a los animales, es angustiante para ellos porque no se pueden mover, hay que consultar con los veterinarios que se puede hacer y lo más importante identificarlos, con una chapita y un teléfono”.